Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas

25.4.12

El desván de los sueños rotos


Ella, escondida en su desván
Yo, huelo su pasado, respiro su futuro.



10.1.12

Secretos guardados.....


-- DESIRE!!!!...... gritó Eric --- se te ha caído un papel!!!!!

Desire no le oyó... tanta prisa se dio, que la esquina a paso veloz torció.

Desnuda pizarra... --- leyó Eric --

Dobló el papel. No era quien para leer la privacidad de otra persona.
Se lo guardó en el bolsillo de su chaqueta pensando en dárselo la próxima vez que la viera.







Aunque haya intentado hablarle antes
Sobre los sentimientos que tengo hacia ella en mi corazón
Cada vez que me acerco a ella
Pierdo los nervios
Como llevo haciendo desde el principio

Cada cosita que ella hace es mágica
Todo lo que ella hace me excita
Aunque mi vida antes haya sido trágica
Ahora sé que mi amor por ella perdura

¿Tengo que contar la historia?
De un millar de días lluviosos desde que nos conocimos
Es un paraguas suficientemente grande
Pero siempre soy yo quien acaba mojándose

Me decido a llamarla mil veces al día
Y le pregunto si se casará conmigo de algún modo tradicional
Pero mis temores silenciosos se han pegado a mí
Mucho antes de que cogiese el teléfono
Mucho antes de que se trabase mi lengua
¿Siempre tengo que estar solo?

Letra traducida aquí






31.12.11

Alice fue el deseo


Ella le miró. Siguió sus pasos con la mirada y la sostuvo hasta que él la cruzó. Ryan sintió una corriente en su interior como hacía tiempo no sentía. Ella lo dio por hecho y no apartó su provocativa mirada.

-- ¿Qué van a tomar? --

-- Para mi un Gin Tonic.... Ryan... ¿y tú?..... Ryan...

Luc dirigió la mirada hacia donde la tenía clavada Ryan.

--  Ya te lo decía Ryan.... llegar y besar el santo.

-- ¿El qué? -- le respondió sin mover un milímetro su cabeza

-- Nada Ryan... que qué quieres tomar...

-- Lo mismo que tú..

-- Yo tomo cianuro...

-- Para mí también...

El camarero percatándose de la broma esbozó una sonrisa.

-- Dos Cianuro Tonic ---

Ni con esas consiguió que Ryan le prestara atención.

Luc paseó la mirada por el Club buscando alguna cara familiar, o alguna mirada que sostener. Tenía claro que Ryan, a la que se descuidara, desaparecería. Tenía que apurarse.

-- Sus Cianuro Tonic -- dijo el camarero guiñando el ojo a Luc

-- Ryan... se te va a calentar el cianuro.

-- Qué cianuro?

-- ajjajaja... Ryan... estás pillado y bien pillado.

Ryan giró la cabeza mirando a Luc sin entender nada, y un escalofrío le recorrió todo el cuerpo.

Ella se dirigió hacia la barra y se situó junto a Ryan, permitiendo que su brazo rozara el de Ryan. De nuevo clavó su seductora mirada en los ojos de Ryan y le sonrió.

-- Hola -- dijo ella con voz calmada

-- Hola -- respondió Ryan amablemente...  ¿Qué te apetece tomar?--

-- Lo mismo que tú!

-- Por favor!...  -- dijo Ryan al camarero --. póngame otra copa de lo mismo

Luc le hizo un guiño de complicidad al camarero. Delante de la chica no quería seguir el juego del cianuro y dejar en ridículo a su amigo.

El camarero le sirvió un Gin Tonic.

-- Chin-Chin -- dijo Ryan a la chica levantando la copa.

Ella brindó con el, bebió y paseó su lengua por sus labios seductoramente, mirándole de nuevo y clavando su mirada en sus cálidos ojos. Ryan de nuevo sintió esa corriente por su cuerpo, deseó besarla, pero se contuvo. Ella lo adivinó y se fue acercando hacia sus labios, que lamió cuando los tuvo cerca, y mordió. Ryan la cogió por la cintura, atrajo a la chica hacia sí y devolviendo el beso, continuó besándola como hacía tiempo no besaba. Notó los pezones de ella. Ella notó su pene. El deseo encendió la pasión. Se miraron y sin decirse nada, cogidos de la mano fueron al baño. Ella deseaba que la penetrara. El deseaba penetrarla. Apenas les dio tiempo de cerrar la puerta, y Ryan empezó a besarla de nuevo, llevando sus manos hacia el escote, rozando las yemas de sus dedos como si de una pluma se tratara hasta llegar a los tirantes del sujetador. Ella gimió y se estremeció. Sus pezones volvieron a endurecerse y empezó a contonearse frotando su pelvis en el erecto pene de Ryan, aún aprisionado en el slip y el pantalón. Ella llevó sus manos a la cremallera del pantalón y ardientemente la bajó. Ryan gimió cuando ella tocó su viril miembro. Empezó a flagelarle y se agachó para humedecer con la lengua la cabeza sexual. Pasó con firmeza la lengua alrededor del glande y metió el pene de Ryan en su húmeda y ardiente boca. Ryan llevó sus manos hasta la cabeza de ella moviéndola al compás de la felación. Estaba a punto de explotar y se detuvo... quiso mantener el ardor y hacer gozar a la chica. Le quitó la blusa, después el sujetador y empezó a morderle suavemente los pezones. Ella empezó a acariciar  el pene de Ryan. Pasó su dedo por el meato y  lo deslizó alrededor del prepucio ya empapado de sus jugos. El deseo se hacía más intenso y Ryan la penetró. Ella exhaló un gemido de placer que a Ryan le embriagó. Empezaron a mover sus caderas frenéticamente hasta que llegaron al orgasmo mutuo. Ryan la asió de sus nalgas empujando su pene con fuerza. Quería escucharla de nuevo gemir..... y lo consiguió. Jadeos, gemidos, sudor, besos, miradas, mordiscos, todo se fusionó. Sus corazones aprisionados por el éxtasis, querían estallar. Ryan apoyó su espalda en la pared, y abrazó a la chica con ardor. Le besó el cuello una y otra vez. Ella le miró borracha de pasión, sudada, despeinada, y a Ryan le fascinó verla así. Sonrió y la besó. Ella suspiró profundamente y le devolvió el beso.  Empezaron a vestirse en silencio roto por la sonrisa de ambos. Ella se miró al espejo, se empolvó la cara, puso carmín en sus labios y miró de nuevo a Ryan. El asintió con la mirada. Salieron del baño como si de dos desconocidos se tratara. Luc les miró y sonrió. Quiso darle un codazo a Ryan y decirle --- ¿Ves? Te lo dije! ....... pero se mordió la lengua y tan solo bebió lo que quedaba en su copa.

Ryan le tendió la mano a la chica.

-- Mi nombre es Ryan --

Ella devolvió elegantemente el saludo.

-- El mío es Alice --

A Ryan se le cayó la copa al suelo al oír ese nombre. Se sobresaltó, miró a la chica.... miró a Luc... y corrió hasta la salida del Club. Salió precipitadamente a la calle y gritó!













14.11.11

Dulce magnetismo....

dos cargas opuestas buscando lo mismo..

Desire?

Desire se giró sin reconocer la voz de quien pronunció su nombre....











1.11.11

El apoyo de Ryan


-- Para mí, una chuleta a la barbacoa --

-- El Sr. lo quiere poco, medio o muy hecho? -- preguntó la camarera a Luc

-- Lo quiero que al cortar se vea rosada la carne pero hecha

-- De acuerdo Sr. en su punto --

-- Para mí lo mismo -- le dijo Ryan

-- ¿Los señores querrán vino para beber? --

-- Sí, un vino tinto... ¿cual prefieres Ryan?

-- El que quieras tú Luc... yo no voy a beber más que unos sorbos para acompañarte.

-- ¿Cual nos recomienda señorita.... Michelle? -- dijo Luc mirándole el nombre cosido en su blusa

-- ¿Lo prefieren de Europa, Norte América o Sudamérica?

-- Ryan, seguro que un vino francés te hará sentir cerca de casa...

-- Ja ja  Luc, por favor... es una broma no? Si no te importa, que nos traiga un vino de California. ¿Tiene alguno de cosecha 2001?

-- Buen año Señor. Excelente elección. Tenemos un Mt. Veeder de la bodega Sky Vineryards.

-- Pues ese mismo señorita Michelle

-- No te privas de nada eh amigo?

-- De vez en cuando, hay que darse un regalo al paladar Luc, aunque sean unos sorbos, y siempre  se disfruta más en compañía.

-- Eso... dos mujeres faltan en ésta mesa ja ja -- y llevó la mirada por el local buscando algún encanto femenino solitario.

-- Demonios Luc, como vas a traer a nuestra mesa a una mujer que no conoces? Estás loco?

-- Ryan... Ryan... déjame a mí... cuanto antes entremos en materia mejor. Las mujeres salen los sábados también, y no sólo porque se aburren en casa. ¿O no hacen igual en tu país?

-- Sí... supongo que sí.... ni siquiera me lo he planteado.

Michelle descorchó la botella de vino y sirvió la copa de Ryan para que lo degustara. Lo olfateó, saboreó y asintió con la cabeza mirando a Michelle.

-- Aprobado. Es un vino con carácter.

-- Gracias señor, deseo que lo disfrute -- le dijo mientras llenaba la copa de Luc

-- Una pregunta  señorita Michelle -- dijo Luc

-- Dígame señor

-- ¿Suelen venir a cenar mujeres?

-- No entiendo señor... ¿no ve mujeres cenando?

-- Sí, claro que veo mujeres en el local... pero todas están con compañía masculina -- y le guiñó un ojo

-- Comprendo señor, quiere saber si vienen mujeres sin compañía masculina

-- Eso mismo Michelle.. ¿me permite que la tutee?

-- No es lo habitual señor...  En unos minutos les traigo su plato.

-- Está bien, ha sido muy amable Michelle

Michelle se alejó con elegancia. Luc la siguió con la mirada hasta que desapareció.

-- Bonito culo, y ¡como lo mueve al caminar!...

-- ¿El qué?......

-- ja ja vamos Ryan... nunca dejes de fijarte en culos y tetas, es lo que mantiene al hombre activo.

-- Precisamente por eso Luc...  me siento pasivo.

-- Amigo Ryan, esta noche vas a dejar la pasividad en el toilette y acuérdate de tirar de la cadena para que se la lleve...

-- ja ja.. no es tan fácil Luc

-- Es fácil si te lo propones, sólo tienes que desearlo. Haz la prueba y verás. Arrincona de una vez al Ryan herido emocionalmente  y vuelve a renacer. La vida tiene mucho que ofrecerte aún... ¿verdad Michelle? -- aprovechó a decir Luc cuando la camarera llegó con los platos.

-- Sí señor -- respondió comprometidamente Michelle

Michelle sirvió de nuevo las copas

-- Que aproveche señores --

-- Gracias -- respondieron Ryan y Luc a la vez

-- Brindemos Ryan... por nosotros... y por tu renacer

-- Y qué otra sorpresa me espera Ryan? Algo habrás pensado para la noche.

-- Luc, yo me iría encantado a navegar, pero ya doy por hecho que no es lo que más te atrae.... jaja

-- Navegar? Eso hazlo mejor con un  "bomboncito" pillín..... ¡¡ Qué romántico... navegar por  el Saint-Laurent a la luz de la luna!! Ryan Ryan.... ya te veo en velero!

-- Me está sentando bien este vino Luc .... ja ja ... tienes razón amigo, necesito cambiar el chip y aparcar mi pasado. Sorpréndeme tú a mí esta noche Luc y llévame a conocer a la mujer de mi vida.

-- Demonios Ryan! Que te guarden toda la producción de ese año. No te garantizo que conozcas a la mujer de tu vida eh? luego no me culpes a mí..... pero mujeres, eso sí que te garantizo que tendrás para escoger. La noche es nuestra amigo...

-- Hummm.... delicioso el filete..........














27.9.11

La amistad de Eric


Al salir de clase se cruzó con Eric. El le sonrió. Desire se sonrojó.

-- ¿Cómo fueron tus vacaciones? -- preguntó Eric

-- Oh.. bien.. sí, como cada año, en Camaret con mi abuela.

-- ¿Nunca vas a otro lugar? --

-- No, bueno, por la comarca también, pero siempre a dormir a Camaret. --

-- ¿Vas a casa? --

-- Si........hemmm, pero entraré en la biblioteca. --

-- ¿Vas sola? Te acompaño --

Tarja – I Walk Alone - 

Desire se quedó mirando a Eric bastante asombrada. Titubeó.

-- No sé ... bueno ...  voy a estudiar, sí... voy sola --

-- Será más fácil entre los dos, y tu curso lo tengo superado --

Eric era un año mayor que Desire, y era muy popular en la escuela. Desire no solía entablar conversación con alumnos de otras clases pero no quiso ser descortés.

-- Pensaba estudiar dos horas las materias de mañana, química sobre todo --

-- Me gusta esa materia. Sobre todo las clases de práctica. Tengo un equipo de laboratorio en mi casa. Te lo podría enseñar y practicar con él también --

Esto aún le sorprendió más a Desire. Ir a casa de un chico aunque fuera un alumno de la escuela, no lo había hecho nunca. Se puso nerviosa y apenas le salió la voz.

-- Bueno... algún día podría tal vez....

-- Estupendo. Vamos? --

-- ¿Ahora? --

-- ¿No ibas a la biblioteca? --

Desire se ruborizó...

-- Sí sí.. claro... vamos --

De camino Eric quiso ser amable con ella.

-- ¿Te apetece tomar algo? --

-- ¿Ahora? --

-- Sí, ahora, antes de ir a la biblioteca. Pasamos por delante de Vitam Fruits.... a mí me gustan mucho los zumos de fruta.. ¿y a ti? --

-- Sí, mucho. Está bien. --

-- ¿Tienes alguna combinación especial que te guste más que otras? --

-- Me gustan más las ácidas y rojas, pero si no hay, pues cualquiera, me gusta todo, ¿y a ti? -- se atrevió a preguntarle

-- Oh, mi favorito el de melón y casis --

-- Oh casis... me encanta la mermelada de casis. Mi abuela me enseño a hacer --

-- ¿Sí? Mi abuela también hace. Querré probar la tuya. --

-- Bueno, podría hacer un día. Sí, haré y te daré un frasco --

Entraron en la zumería y Eric pidió para él y Desire. Ella le sonrió. Estaba más cómoda pero seguía inquieta y extrañada. Apenas había entablado conversación con Eric en anteriores cursos. De hecho nunca había pensado en conversar con él. No porque no le resultara interesante, sino porque su popularidad le hacía que casi todas las chicas quisieran estar junto a Eric. Desire no quería estar con alguien conversando porque sí... le parecía que era una pérdida de tiempo. No se había parado a pensar si Eric realmente era una persona con la que se pudiera trabar una amistad enriquecedora y alejada del atractivo sexual que envolvía a Eric.

Desire no tenía una belleza deslumbrante, pero resultaba atractiva. Estaba bien formada y ahora en la adolescencia tenía bonitas curvas. Ella lo sabía e intentaba usar ropa cómoda. Aún así no podía evitar que se le marcaran sus firmes senos a través de las blusas.

-- Uno de bayas rojas y otro de melón y casis -- contestó Eric a la camarera.

-- ¿Sueles venir aquí? --

-- Bastante. Están muy buenos y me benefician --

-- ¿No prefieres hacerlos en casa? --

-- ¿Hubieras querido venir a mi casa a tomarte un zumo? --

Desire le miró y sonrió ligeramente negando con la cabeza... no se atrevió a decirle que no.

-- Tranquila que no te hubiera hecho nada. Quizás cuando vengas a ver el equipo de laboratorio --

-- Bueno, es posible... sí, si ya estoy en tu casa pues sí. --

Salieron del local y bajaron la calle hacia la biblioteca. De camino se cruzaron con dos compañeras de clase de Desire que apenas la saludaron, pero mirando a Eric se mostraron celosas viendo a Desire con él.

Desire bajó la mirada. Ya se imaginaba cual sería el tema de conversación al día siguiente entre sus compañeras.

-- Mejor me voy a casa Eric... gracias por invitarme --

-- ¿No vamos a la biblioteca? ....

-- No, mejor no... me voy Eric.

-- Te acompaño.....

-- Da igual.. vivo cerca. Gracias. Adiós--- y diciendo esto aceleró su paso dejando a Eric parado y extrañado. Nunca una chica le había negado su compañía. Lo intentaré de nuevo -- pensó mientras la perdía de vista al torcer la esquina.








16.9.11

La vocación de Philippe


Philippe empezó a pedalear en dirección a la capilla. Formaba parte del coro y era día de ensayo.

Donald Hunt – Tu es Petrus

Hacía una semana que había salido del hospital y aún no había visto a Desire por Camaret. Quizá le había mentido cuando le dijo que veraneaba en su pueblo. ¿Y porqué había de hacerlo? -- pensó mientras miraba a su alrededor a su paso por la plaza Saint Thomas --. Ella había dicho que solía ir por esa plaza. Quizá aún no ha salido del hospital... o ya se ha ido a su casa.  Philippe pensaba que le hubiera gustado verla más veces. ¿Pero qué estoy pensando? ¿Y qué me importa esa niña? Bueno, sí... -- musitó Philippe -- quizá le gustaría verme cantar en la iglesia. Y diciendo eso se sintió importante.

-- Philippe, estás progresando mucho en tus clases de canto --

-- Gracias padre, es usted un buen maestro --

-- Anda Philippe, no me hagas la pelota. Ve a cambiarte para el ensayo.

-- Enseguida padre...

Philippe entró en la habitación contigua a la del párroco y saludó a sus compañeros.

-- Ya estoy aquí dispuesto a soltar algún gallito -- dijo Philippe riéndose de sí mismo

-- Philippe!!... ya estás recuperado de tu accidente! Hemos echado a faltar tus agudos en el coro. Les has cantado la "Salve" a las enfermeras? -- le dijo Yves socarronamente

Philippe era el más pequeño del coro y aún no entendía cierto tipo de lenguaje irónico que usaban algunos de los chicos mayores que él.

-- Yo no canto fuera de la iglesia -- se atrevió a decir tímidamente.

-- Fuera de la iglesia lo que te das es de canto -- dijo Yves riéndose, siendo chiste para el resto de sus compañeros que le rieron la gracia.

-- Está bien... está bien... dejad a Philippe en paz. Ni que le tuvierais celos... eso aprendéis en misa? A burlarse de vuestros compañeros? El Señor dijo: Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

-- Formáis parte del coro de la Santa Madre Iglesia, vuestras voces son alabanzas al Señor. Habéis de ser un ejemplo en conducta y habla. ¿Qué pensará nuestro Señor al veros hacer burla de Philippe? Padre.. perdónales porque no saben lo que dicen -- terminó diciendo el párroco

-- Ameeeeeeeeennnnn -- cantaron todos a la vez

-- Aller Aller....

Dicho esto se dispusieron para el ensayo.

-- Padre...

-- Si Philippe?

-- Al terminar el ensayo, quiero hablar con usted

-- Dios bendito en las alturas... ¿qué pecado puede haber hecho un niño de 12 años?

-- Pecado?  -- dijo extrañado Philippe

-- Sí pecado... algún mal que hayas hecho y que quieras confesar.

-- No padre.. no es eso... ¿no puedo hablar con usted si no es para confesarme?

-- Bueno hijo, sí puedes, claro...

El resto de sus compañeros murmuraron intrigados por el secreto de Philippe.

El párroco alzó las manos para dar paso al ensayo.

Donald Hunt – Exultate Deo













12.9.11

Pide un Deseo...


No importa si venía de la piscina, necesitaba un baño caliente.... relajante y excitante a la vez. Puso el tapón en la bañera, abrió el grifo, verificó la temperatura del agua, echó gel de jazmín y dejó que se fuera llenando.  Le gustaba bañarse con mucha espuma.

Fue al salón... se descalzó, puso          

   música  





y fue desnudándose al ritmo de la misma. Empezó desabrochando los botones de la blusa y la dejó entreabierta. Se pasó una mano por encima del sujetador palpando la piel que se quedaba al descubierto y exhaló un gemido de placer..... puso sus dedos entre la cintura de la falda y su piel y los deslizó hasta el botón situado justo donde acababa su columna... lo desabrochó y bajó la cremallera. Se doblegó lentamente mientras deslizaba la falda por sus caderas. Se miró al espejo, puso un pie encima de la silla y fue bajando poco a poco sus medias negras, sujetadas a sus muslos por una suave tira de silicona. Se iba contorneando mientras se quitaba la ropa como si estuviera haciendo un streeptease para él.

Sin quitarse la blusa, desabrochó el sujetador de encaje blanco y volvió a exhalar placenteramente cuando sus pechos se liberaron. Bajó un tirante por la manga derecha....bajó el otro tirante por la manga izquierda y gimió mientras sus dedos rozaban sus pezones erectos.

Puso sus manos en sus cervicales levantando su melena, la blusa le quedaba a ras de su culotte, el cual dejaba a la vista parte de sus firmes nalgas....  y se encaminó hacia el baño. Se inclinó en ángulo recto para tocar el agua, ya por mitad de la bañera, imaginando que él la miraba por detrás... se contorneó provocativamente y fue liberando sus nalgas del sensual culotte. Sin quitarse la blusa se metió en el  agua y volvió a gemir al sentir el calor de la misma en sus gemelos, en sus muslos, en sus nalgas, en su sexo.....

Se quedó sentada con sus piernas dobladas, sus rodillas asomaban por el nivel del agua, fue echándose hacia atrás hasta apoyar su nuca en el borde de la bañera.... dejó que la blusa se le pegara en la piel de sus pechos y se quedaron marcados sus pezones. Ella imaginaba cuánto le gustaba a él verla así.

Cerró los ojos y escuchó el sonido del mar rompiendo sus olas en los cantos rodados.


Le imaginó aproximándose hasta la bañera y su corazón empezó a acelerarse. Se humedeció los labios con sus propios labios y paseó su lengua por ellos. Acarició sus pechos, sus pezones, su vientre y dejó sus dedos en su sexo. El sonido del mar  y el del piano se mezclaba con sus jadeos... y con el sonido del agua en su cuerpo... quiso sentir las gotas  que él le salpicó en la cara... quiso sentir su mano buscando su placer....

Los latidos de su corazón eran más intensos, su respiración se entrecortaba entre  gemido y gemido.... todo un torbellino de placer la llevó al clímax unos minutos después.

Aún temblando por su orgasmo, se meció dentro del agua hasta cubrir su cabeza... emergiendo al instante sintiendo un escalofrío que la hizo estremecer.

Cerró de nuevo los ojos, buscó con el pie la cadena que sujetaba el tapón.... y tiró de ella. El agua empezó a bajar de nivel lentamente, abrió los ojos, se frotó la cara, se incorporó y sacudió el agua de sus cabellos enérgicamente. Salió de la bañera, se puso el albornoz y suspiró. Quitó el vaho del espejo y al verse reflejada, se sonrió. Quiso verle a él tras ella sujetándole los hombros, besándole la nuca y llevando sus manos por la abertura del escote del albornoz. Desire se sintió deseada y de nuevo se excitó........

Make a Wish - Conjure One

El podía haberla visto desde la ventana de su apartamento... y no le importó. Lo deseaba.....










7.9.11

Secuelas

 El Dr. Curie entró en la habitación y sonrió a Desire. 

-- Buenos días, soy el Dr. Curie. Estoy supliendo al Dr. Darel. ¿Es Ud. la madre de Desire?

-- Soy su abuela --

-- Mi madre murió cuando nací -- se adelantó a decir Desire antes de que el Dr. Curie preguntara por ella.

-- Lo siento mucho -- dijo con expresión sentida. 

-- Estoy repasando el historial de la niña para ponerme al día. ¿El padre de Desire se encuentra en la ciudad? --
-- ¿Pasa algo doctor? -- preguntó la Sra. Lapierre angustiada -- porque mi hijo no se encuentra en la ciudad. El y la niña viven en Aix-en-Provence. La trae en sus vacaciones y volverá a recogerla niña a final de mes. 

-- Bueno, no se alarme Sra. Lapierre. Tenemos los resultados de los últimos análisis hechos a Desire --  el doctor volvió a mirar a Desire amablemente. Desire lo captó y se relajó. --Quisiera entonces hablar en privado con usted. 

-- Tranquila Desire -- le dijo su abuela. -- Los médicos velan por tu salud. 
-- Sra. Lapierre. Queremos hacerle a Desire unas pruebas además de un electroencefalograma. Ya que no tenemos su historial médico al encontrarse de vacaciones, no podemos acceder a sus antecedentes familiares.¿ Dice que la madre de Desire murió al nacer la niña? -- la abuela asintió con la cabeza. -- 

-- ¿De qué murió? --

-- Tuvo un derrame cerebral. Ni siquiera vio a Desire -- 

-- Cuanto lo siento Sra. Lapierre.  Entonces mañana empezaremos con las pruebas. ¿Hay alguna manera de localizar a su hijo?

-- Puedo enviarle un telegrama --

-- No le alarme Sra. Lapierre, pero estaría bien que pudiera venir lo antes posible. Cualquier acción que debamos hacer, necesitamos que esté presente el padre. ¿Cuántas veces le ha hecho saber Desire que le duele la cabeza? - 

-- ¿La cabeza? No me ha dicho que le duela. Apenas llevaba una semana cuando la traje porque tenía las anginas inflamadas y aconsejaron operarla. El padre es sabedor y le dije que no hacía falta que viniera. 

El médico volvió a entrar en la habitación. Le tomó a Desire el pulso y le manipuló las cervicales.

-- Desire, ¿cuántas veces por semana te duele la cabeza?

-- No muchas doctor 
-- ¿Más de 5 veces por semana?

-- Más o menos eso
La abuela le cogió la mano a Desire. 

-- Abuela, no quería preocuparte. Desde que llegué que me dolía la cabeza. 
-- ¿Y desde cuanto hace que tienes dolores de cabeza frecuentes?

-- No sé... el año pasado cuando me hicieron la revisión en la escuela, me preguntaron si alguna vez veía borroso. También si me dolía la cabeza. Y me dijeron que fuera al oculista.

-- Pero tú no llevas gafas....... 

-- No... no llevo. El oculista no me dijo que las necesitara. 

-- Y cuando te preguntaron... ¿qué respondiste?

-- Es que no es un dolor de cabeza continuo. Estoy acostumbrada a él. Y no veo borroso. 

-- Doctor.... ¿pasa algo grave? -- volvió a preguntar la Sra. Lapierre.






















4.9.11

En el día y en la noche

-- ¿Dónde comes Luc? --

-- Sorpréndeme Ryan...

-- ¿Carne o pescado? --

-- Carne carne... mucha carne... jaja jaja

-- Luc... las camareras no se comen ja ja

-- Como que no! Si se dejan... ja ja me las como a besos ja ja.. y tú deberías empezar a pensar en "catar carne" también.

-- No consigo liberarme Luc... me cogió de sorpresa. No estaba preparado para afrontar algo así. Nunca había pensado que Madeleine y yo.... además... en Montreal estoy de paso, no me he planteado establecerme aquí.

-- Pero Ryan.... en qué piensas? Que sólo he hablado de "catar carne".... no que te lleves a la vaca a casa! ja ja

-- Demonios Luc! ya me olvidé de flirtear.... y de relaciones sin compromiso no soy ducho..

-- Déjate de duchos Ryan. Vamos a ese lugar misterioso a comer y que el postre  nos lo pongan ellas ja ja, piensa en esos meloncitos con jamón que te servirán ja ja aprovecha la ocasión hombre, que no todas quieren desayunar contigo ja ja

-- Ah no? pero si a la mínima ya te hablan de hijos...

-- Ryan.. en qué siglo vives? Así es en Europa? Necesitas ponerte al día. ¿Cuánto tiempo hace que no te comes una fresita? ja ja

-- ja ja Luc... ¿fresita? pues sí que estoy anticuado. Desde el divorcio no he querido saber nada de mujeres Luc. Meterme en una relación no es algo que ahora quiera...

-- Ya te digo que no te has de llevar la vaca a casa Ryan....

-- Pero.. ¿tan fácil te lo ponen? Con lo que me costó convencer a Madeleine! ja ja...

Nelly Furtado – Say It Right

-- Bueno pero tú entonces querías casarte... ahora no, ¿cierto? a quien le amarga un dulce bomboncito? Si se van a derretir por ti en cuanto te vean sonreír.

-- Venga Luc, sigue, que me estás levantando la moral... si me lo voy a creer y todo.

-- Joder Ryan, si lo que quiero es que vivas, me oyes? sigues esposado aunque hayas firmado el divorcio. Suelta el lastre de Madeleine tío. Has venido a Montreal para romper con tu vida allá, pero se te olvidó no poner en la maleta a Madeleine. Perdona Ryan... te aprecio y aún eres joven. Deja que llegue la crisis de los 40 en su día.

-- Me falta un año  ja ja

-- Pues aprovecha que el tiempo vuela.

-- Venga...vamos a comer que ya me entró hambre.

Cogieron sus bolsas de deporte y subieron al coche de Luc.

-- ¿Hacia dónde Ryan? ¿Ryan? ..... ja ja ... por Dios Ryan... sí que te lo estás tomando en serio, vaya bomboncito! Te has quedado embobado mirándola.

-- No Luc.. ajjaja... me suena esa chica... no sé, la he visto antes.

-- Pero si tú no sales nunca, de casa al trabajo, del trabajo a casa, te pones los auriculares y no escuchas más que música. Seguro que si alguien te pregunta la hora ni te enteras... y si la hubieras visto en la universidad... yo me acordaría ja ja

Ryan estaba intentando recordar dónde había visto antes esa cara.....

-- Bueno... dime donde vamos Ryan, ya te vendrá a la memoria cuando no pienses en ello. Tanto nadar me abrió el apetito. Espero no esté lejos el local.

-- Calle Bishop...

-- Bishop??? ah pillo... tú sí que sabes... tenemos un par de Clubs cerca... música y chicas!!!! el sábado es nuestro Ryan.



http://youtu.be/_ZByGMu7tAs






31.8.11

La confesión de Philippe


-- Volverás ¿verdad? --

-- Pues claro....  ¿Porqué no? --

-- Sin tu abuela, no estás obligada a venir a Camaret en tus vacaciones...

-- Vendré igual Philippe, vendré a pasar mis vacaciones contigo... como hasta ahora... con la condición que no te ligues al mismo chico que yo ja ja ja ...-- y rieron a la vez --

-- Sabía que lo entenderías Desire....

-- Lo que nunca hubiera entendido es que no hubieras sido franco conmigo Philippe. ¿Y qué si te gustan más los hombres que las mujeres? A mí también me gustan más! jajaaj -- volvieron a reír a la vez

Philippe sabía que tenía en Desire a una amiga. Era como si ella siempre hubiera sabido que a Philippe no le gustaban las mujeres. Si bien sólo estaban juntos el mes que venía de vacaciones, era tan intenso lo que compartían, que no importaba si se distanciaban. A Philippe no le atraía Desire como mujer... sólo la deseaba como amiga. Y Desire nunca buscó nada más que su amistad. El único compromiso que tenían era ese...  su amistad. No habían celos ni preguntas absurdas. Ellos tenían 1 mes al año para vivir el hoy, sin importar el ayer ni el mañana. El resto del año tenían otras vidas que vivir y en lo último que pensaban era en aguarse ese mes. Hasta ahora había sido así y no lo querían perder.

-- Vamos a remar Philippe! --

-- Tengo una sorpreeeesaaaaa -- le canturreó a Desire.

-- Siempre me tienes una sorpresa preparada Philippe... el día que no me sorprendas, pensaré que te ha pasado algo.

-- Sé que te gustan las sorpresas, pero lo que más me gusta es como se te ilumina la mirada.

Desire sonrió, y le desbarató el pelo.

-- ¿Ah sí?... y cuándo te percataste? Anda va... dímelo -- y mientras se lo preguntaba le iba haciendo cosquillas en el costado.  -- ¿No me vas a desvelar ese secreto? ja ja ja -- volvieron a reír a la vez.

-- Adivina!!! --

-- ja ja ... está bien...  Hummmm... hace más de 5 años? -- preguntó Desire.

-- ja ja --- sí, hace más de 5 años -- y le guiño un ojo

-- Hummmmm..... entonces quiere decir que éramos casi niños --- ja ja ¿eh Philippe?

Philippe ni pestañeó.

-- Bueno... ¿cuántas oportunidades tengo para adivinarlo?

-- Hasta que lo adivines -- ja ja

--  ja ja... ... déjame pensar todas las veces que me has sorprendido.... son muchas... ja ja ....

-- Y espero seguir sorprendiéndote -- y le dio un golpecito en la nariz

A Desire le gustaban los juegos y Philippe lo sabía. También le gustaba que Philippe hiciera ese gesto a su nariz.

-- A ver si acierto....  ¿Cuando pintaste mi nombre en tu bote?

-- Frío... glaciar .. ja ja

-- ¿Antes?... Sólo hubo un año antes.... y fue el año que nos vimos en..... Ahhh!!! ya sé!!! sí, ya lo sé.

-- A ver listilla.... te he hecho rejuvenecer 10 años ja ja

--Sí ........ me sorprendiste, es cierto. ¿No lo disimulé bien? ja ja

-- ja ja... no me vas a hacer caer en la trampa. No sabes cuando fue y quieres que se me escape ja ja pero te conozco listilla --

-- ja ja ja -- pues no me rindo!

-- A ver.... ¿podía hablar ese día en cuestión? ja ja

-- Sí, no tanto como ahora pero sí, podías hablar.

-- Entonces no fue cuando me operaron de anginas.....

Philippe se mantuvo impasible. Desire le miró de reojo para ver su reacción, pero ni con esas.

-- Hummmmm... ese verano no nos vimos muchas veces -- ¡ya lo tengo!
Me hiciste un regalo!!!! un libro!!!! ja ja bueno, si se le puede llamar un libro a un cómic encuadernado ja ja

-- ja ja ... era mi cómic favorito. Tú también leías historietas en viñetas... ¿recuerdas?

-- Sí... claro que me acuerdo. Es verdad, me sorprendiste y mucho. Las aventuras de Tintin: El tesoro de Rackham el rojo....  Lo devoré y lo volví a devorar ja ja ... mientras lo leía te veía a ti en vez de a Tintin.

-- ¿De veras? ja ja... es que yo me sentía Tintin .... ¿no lo pude disimular? ja ja

-- Pero si te peinabas igual que él! --- y volvieron a reír a la vez

-- Bueno.. vale.... ya lo adiviné... ¿cual es la sorpresa que me tienes preparada esta vez?

-- ¿No querías ir a remar?

-- Sí sí.. vamos a remar. Está bieeeennnnn. Espero por mi sorpresa.... Vamos Philippe!! y le cogió de la mano echando a correr hasta la playa.... empujaron el bote hasta la orilla, dejaron que el retroceso de las olas desvarara el bote y subieron a él........ Desire se dejaba llevar por el sonido de los remos golpeando el agua del mar. Philippe se lo había confesado, ella ya lo sospechaba. Le miró y le besó los labios. El se lo agradeció.

Gotthard – One Life, One Soul






30.8.11

Secretos I



-- Madeleine.... ¿tenían mi medicamento?

-- Sí Ryan, lo tenían -- le gritó desde la ducha

Ryan echó un vistazo por encima de la mesa. Se acercó al baño.

-- ¿Dónde lo has dejado?

-- Espera que salga de la ducha

Ryan volvió a la sala. Sólo veía el bolso de Madeleine. Sentía mil pinchazos en la cabeza. Necesitaba su medicación. No podía esperar a que Madeleine saliera de la ducha. Sabía cuando entraba pero no cuando salía.

-- ¿Está en tu bolso Madeleine?

-- Sí, cuando salga te lo doy.......

Ryan no tocaba las cosas de Madeleine. No importaba que estuvieran casados. Respetaba su privacidad. Pero necesitaba sus pastillas.

-- Madeleine.... voy a coger las pastillas.

Antes de que Madeleine pudiera decir nada, Ryan abrió el bolso y sacó su medicamento. Algo cayó al sacarlo. Dejó el bolso en la mesa y se agachó a coger lo que había caído.....

Madeleine se le quedó mirando sin saber qué decir.

-- Ryan....

Ryan cogió del suelo una foto, y miró a Madeleine.

OneRepublic – All Fall Down

¿Desde cuando? iba a preguntarle a Madeleine..... pero de su garganta sólo salió un hilo de dolor.

Por su mente pasaron miles de imágenes en un segundo. Recordó a Dylan en el hospital. Volvió a ver como abrazó a Madeleine mientras él luchaba entre la vida y la muerte. Su corazón se le encogió.

Cogió su anorak, su gorro de lana, y salió a la calle sin decir adiós.

Hacía frío pero sentía calor. Caminó con la mirada fija en el horizonte.... rumbo al acantilado. Habían pasado 7 meses desde el accidente. ¿Qué demonios había pasado?

Ryan quiso encontrar un porqué pero era obvio que no servía de nada. Evitó pensar en culparse. Bastante le había culpado en éstos meses ella. No tenía suficiente con haber perdido a su hija, que Madeleine no cesaba de reprochárselo cada día.

-- Ojalá te hubieras muerto tú -- le gritó una vez

Ryan quiso animarla cada día, la amó aún más de lo que la amaba, pero ella no aceptaba sus abrazos ni su cariño. Ahora entendía porqué. Dylan era la respuesta.

Miró al horizonte. Estaba en el acantilado.....

-- No lo hagas Ryan!!!!!!! Ryan nooooooo!!!!!

Ryan titubeó cuando oyó a Philippe.

-- Ryan.... no le des esa satisfacción --- le gritó mientras corría hacia él. -- No me dejes sin hermano Ryan... nos queda mucho que vivir.

Ryan se giró y gritó el nombre de Alice...


OneRepublic – Secrets

29.8.11

El Regalo de Philippe

-- Hola Desire y tu??? ja ja ja

-- Hola Yo no me llamo ja ja ja

-- OH! ya puedes hablar!

-- Sí -- y le brindó una sonrisa.

-- Te traje un libro de Tintín... es para ti. ¿Aún no te vas a casa? Si ya puedes hablar...... -- Philippe parecía que le hubieran dado cuerda y apenas respiró al hablar --

Johann Johannsson – The Gift

-- Gracias... lo leeré.... no me voy aún porque han de hacerme unas pruebas de no sé que cosa que tengo en la sangre. Anoche tuve fiebre.

-- Pues yo ya me voy a casa. Iras a Camaret cuando salgas del hospital?

-- Claro,  aún no han terminado mis vacaciones.

-- No te he visto nunca por ahí, ¿no sales de casa?

-- A veces acompaño a mi abuela al puerto a comprar pescado y mi abuela me deja salir a jugar con Gisele y Corine  ¿las conoces? viven cerca de casa.

Philippe se encogió de hombros sin prestar mucha atención a los nombres.

-- Bueno, espero que te guste el libro. Ya me voy. ¿Tienes bici?

-- Sí, pero está en mi casa en Aix. A veces cojo la de mi abuela y voy hasta la plaza de Saint Thomas.

-- ¿La plaza Saint Thomas? yo vivo cerca. Bueno, adiós Desire y tú?????

-- Adiós Yo no me llamo.... ¿y cómo te llaman?

-- ja aj aj.. está bien.... me llaman Philippe.

Se fue saltando hasta llegar a recepción, donde le esperaban sus padres.

Desire le siguió con la mirada. Al perderle de vista, leyó el título del libro que le acababa de regalar Philippe: El Tesoro de Rackman el Rojo.

Vaya! parece interesante. Debe ser un pirata el tal Rackman.... como el pirata Barbarroja.

Se fue hasta la habitación, dispuesta a empezar a leerlo.

-- Desire, mañana vamos a hacerte de nuevo un análisis de sangre -- le dijo la enfermera -- a la vez que le daba una pastilla y un vaso de agua para que la tomara.

Desire temblaba cada vez que tenían que hacerle un análisis de sangre. No le gustaba nada la sensación de la aguja extrayéndole la sangre. Le dio un escalofrío al pensarlo. Se tomó la pastilla, se acomodó en el sillón y abrió el libro.

Humm...Tintín es un reportero....... igual Philippe quiere ser reportero -- Desire se metió de lleno en la lectura pensando en su nuevo amigo y sus aventuras como reportero --

Gregorian – The Gift









28.8.11

Calle 7

Ryan despertó al sonar el teléfono.

-- Buenos Días Ryan... ¿muy dura la noche? --

-- Ahummmmm!!!!!! ¿has escuchado el bostezo? Estoy molido física y psicológicamente. No sé ni cuantas horas he dormido. --

-- Vamos a hacer unos largos... saldrás nuevo --

-- ¿Qué hora es? --

-- Las 8 y 10. La hora perfecta --

-- ¿Quedamos donde siempre? --

-- En una hora --

Friendly Fires – Jump In The Pool

Ryan saltó de la cama, puso la cafetera en marcha, entró al baño para afeitarse y al mirarse al espejo recordó que esa noche había soñado con Madeleine. Y curiosamente iban a ir a una piscina.

Qué conexiones tan extrañas -- pensó Ryan --  Sueño con piscinas y Luc me llama para ir a hacer unos largos. Menos mal que quien llamó no era Madeleine. Pensar en ella me da dolor de cabeza. Necesito olvidarla por completo.

Ryan se dio una ducha rápida, tomó su café casi al vuelo, cogió un plátano,  una barrita de cereales y los puso en la bolsa de deporte.

Miró los exámenes y suspiró aliviado. No recordaba haberlos terminado de corregir. Se sonrió satisfecho. Tenía todo el sábado por delante.

-- Mañana es la competición Philippe. Que gane el mejor! --

-- Lo mismo digo hermano --

Ryan recordó todas las veces que había competido con su hermano. Más que rivalizar, lo que hacían era motivarse. Ellos dos contra el resto de los competidores. Aumentaban así las probabilidades de ganar. Hacían bromas con eso entre ellos.

-- Philippe, vamos a bajar la marca. --

Chocaban sus manos como si firmaran un pacto, y se lanzaban a la piscina alternándose cronómetro en mano.

-- Ryan, un segundo y 7 milésimas menos! --

Ryan dejó de competir cuando marchó a estudiar a París, aunque no dejó de ir a la piscina. Era parte de su vida. Necesitaba ejercitar todos sus músculos para sentirse con vigor. ¿Porqué había soñado con Madeleine invitándole a ir a la piscina... si a ella no le gustaba nadar? No me acuerdo nunca de los sueños... y me tengo que acordar del que sueño con Madeleine! -- Maldita sea! -- No va a conseguir alterarme, nunca lo consiguió, ni lo conseguirá!

Cogió el autobús 20 minutos después. Solía quedar con Luc dos o tres veces por semana. Conectaron desde el primer encuentro en el claustro. Más que un amigo, se sentían como hermanos.

-- Luc.... lo sé... tú no vienes a la piscina a nadar ja ja ja --

-- Me vas a decir tú a mí que sólo vienes a nadar con la de bellezas que hay aquí dentro ja ja ja --

-- Demonios Luc, todas para ti -- y antes de que terminara la frase, le dio un empujón tirándole al agua.

Ryan dejó su toalla junto a la escalera y se fue hasta la calle 7. Se posicionó en el borde del podium y creyendo oír el disparo de salida, saltó. Ni se dio cuenta que alguien en la distancia le miraba.

Conjure One – Tidal Pool




27.8.11

En la Ciudad de la Luz


-- Me gusta tu cálida mirada --

-- A mí me gustas tú --

-- Apenas me conoces --

-- Te veo cada día, te observo -- dijo Ryan sonriendo

Madeleine recogió la taza, limpió la mesa, dejó la cuenta y antes de que se girase para volver al café, Ryan le puso una margarita en el ojal de su uniforme.

-- ¿Qué turno tienes hoy? --

-- Acabo a las 7 --

-- ¿Y te vas a casa? --

Madeleine vaciló antes de contestarle.

-- No, voy a la piscina --

-- Quiero ir contigo... me gusta mucho nadar --

-- Pero yo voy a nadar ¿eh? --

-- No lo pongo en duda --

-- A no? y eso porqué? --

-- Por tu físico.... espalda ancha, hombros marcados,  vientre plano, gemelos formados, y tienes una grácil forma de moverte propia de una nadadora que compite --

Madeleine no pudo decir nada. Realmente se había fijado mucho en ella. ¿Cuántas veces habían intercambiado frases?

Ryan le resultó atractivo desde el primer día que apareció por el café. No sabía cuanto tiempo hacía que iba por el local donde trabajaba. O le gustaba mucho el café que se hacía o venía por algo más -- pensaba Madeleine --

La proposición de Ryan le cogió por sorpresa, pero decidió no retar al destino.
Pasaban unos minutos de las 5. Ryan se levantó, sacó unos francos de su bolsillo y los dejó junto a la cuenta.

-- Volveré antes de las 7 --

-- Aquí estaré --

Ryan corrió hacia la boca del metro. Madeleine se giró, y mientras cruzaba la  puerta del café recordó la descripción que Ryan hizo de su andar. Al pasar por delante del espejo se vio más atractiva. Cogió la margarita y sonriendo la empezó a deshojar. SI - NO - SI - NO - ........  se sobresaltó cuando oyó a su jefe decir: MADELEINE!

Dean Martin – Under The Bridges Of Paris


24.8.11

La inquietud de Madeleine

Philippe miró a Dylan. ¡Sí que había llegado rápido! -- pensó --

A Madeleine se la habían llevado para reanimarla.

-- ¿Has hablado ya con el doctor? --

-- Aún no --

-- ¿Les has visto? --

Philippe miró a Dylan. Apenas podía hablar. El recuerdo estaba aún fresco. Fue todo tan rápido... y  no pudo hacer nada para evitarlo. Se recordaba gritando los nombres de su hermano y de su sobrina....apenas perceptibles en la tormenta. La impotencia de no poder hacer nada no le impidió llegar hasta las rocas sin saber siquiera como.

Crowded House – Four Seasons In One Day

-- ¿Y Madeleine? --

-- Pregúntale al Doctor --

Dylan preguntó a la enfermera que pasaba por allí. Pero apenas le dio información. Dylan insistió, perdiendo casi los modales.

-- No te alteres Dylan, mi hermano es tu mejor amigo, sé que estás afectado.... tranquilízate. No sirve de nada que pierdas los papeles. Y menos en un hospital --

Madeleine oyó la voz de Dylan. No podía levantarse de la camilla. Tenía puesta una vía conectada a la botella de suero. Suspiró aliviada al saber que Dylan estaba allí. Hubiera querido abrazarle, besarle, llorar en su hombro, pero no podía arriesgarse. Se impacientó,  quería ver a Dylan cuanto antes.... nadie podía saber que estaban juntos cuando avisaron a Madeleine.

Empezó a ponerse más nerviosa. Tenía que dominar la situación.

Ni siquiera estaba pensando en Alice. Sólo tenía una preocupación: Dylan.

Todo empezó a darle vueltas...... vueltas...... vueltas.......

Michael Nyman – The Heart Asks Pleasure First



23.8.11

Presentación


-- ¿Qué lees?

-- Desire le mostró la tapa del libro

-- Astérix y Cleopatra -- leyó Philippe.

-- A mí me gusta más Tin Tin.... ¿has leído alguna aventura de Tin Tin?

-- Desire movió la cabeza negativamente.

-- ¿Qué pasa? ¿ Te comió la lengua el gato?

-- Desire sacó su bloc de notas y escribió: SI 

y le sacó la lengua a Philippe.... los dos se echaron a reír, aunque a Desire no se le oía. Recién operada de amigdalitis, las palabras no le salían, es más, le dolía cualquier esfuerzo que hiciera por hacer salir la mínima expresión de la palabra. Así que hizo del bloc su aliado.

Desire siguió leyendo obviando a Philippe. Philippe se acercó a Desire, se sentó a su lado, e intentó de reojo leer el comic que estaba leyendo Desire. Entonces ella, lo desplazó hacia Philippe para facilitarle la lectura. Levantó la mirada y le sonrió.
Philippe se la quedó mirando y vagamente dijo: -- Gracias --

Desire siguió absorta en la lectura. Philippe no podía leer. Miraba la nariz de Desire como si fuera la nariz de Cleopatra. Y se le escapó: -- Hermosa nariz -- Pero Desire no se dio por aludida. Dio por hecho que Philippe estaba leyendo el comic y que le hizo gracia la frase repetitiva en el comic.

Desire cogió su bloc de notas y escribió: -- ¿Qué te ha pasado en la mano? --

-- Me la he torcido  --

-- ¿Cómo? -- escribió Desire

-- Con la bici --

Desire, apartándose un poco,  le miró de arriba abajo buscando signos de su caída.

-- Sólo me he torcido la muñeca --

Desire continuó leyendo.

-- Supongo que estás aquí por tu voz.... ¿qué tienes?

Desire escribió -- anginas, me las han operado --

Philippe no pudo evitar mostrar un gesto de dolor.

Desire siguió con su lectura.

Philippe, intrigado por la identidad de su "vecina de hospital" le preguntó:

-- ¿Vives en Crozon? --

Desire movió la cabeza negativamente sin levantar los ojos del libro.

-- ¿Dónde vives? --

-- En Aix-en-Provence -- escribió Desire

-- No sé donde está Aix-en-Provence.... y qué haces aquí? ¿No hay hospital en ese sitio que vives? --

-- Paso las vacaciones con mi abuela -- escribió Desire

-- ¿En Crozon?

Desire volvió a negar con la cabeza sin levantar los ojos del libro.

Philippe estaba nervioso..... inquieto..... le picaba la curiosidad, y decidió seguir preguntando.

-- ¿Dónde vive tu abuela? --

-- En Camaret-sur-mer -- escribió Desire.

-- En Camareeeeeeeeetttttt?????? Yo también vivo en Camaret. ¿Quién es tu abuela? --

-- La madre de mi padre -- escribió Desire.

-- Pues claro que es la madre de tu padre.... vaya novedad.

Desire levantó la mirada, la fijó en su "vecino" y escribió: -- También podría ser la madre de mi madre --

Cuando Philippe leyó lo que escribió Desire, se puso a reír a carcajadas, tanto, que contagió a Desire. Pero hizo un guiño de dolor.

-- ¿Qué te pasa? --

-- Desire señaló su garganta e hizo una mueca de dolor --

-- Vaya... lo siento. No te puedes reír. ja ja ja...........

Desire le miró de reojo e intentó pronunciar algún sonido lastimero, pero no fue capaz. La garganta se le secaba y apenas podía tragar.

Entonces Philippe se levantó de un salto y se fue corriendo por el pasillo hacia su habitación mientras iba diciendo adiós!!!

Desire continuó leyendo y esbozaba una sonrisa cada vez que leía una viñeta graciosa.

Philippe llegó a su habitación y antes de entrar, se giró y gritó: ¿COMO TE LLAMAS?

Desire levantó la cabeza, se giró buscando a su vecino y le enseñó el bloc.

Philippe no podía leer lo que había escrito.

Se acercó hasta Desire haciendo cabriolas por el pasillo y leyó: Desire, ¿y tú?

Desire y tu??? que  nombre tan extraño ja ja aj

Desire volvió a hacer una mueca de dolor al intentar reírse. Qué salidas tan graciosas tenía su vecino, pensó.

Camel – You Make Me Smile

Ahora Desire escribió: Y tú... cómo te llamas?

-- Yo no me llamo, ja ja ja -- y se fue corriendo de nuevo hacia la habitación.

Desire se le quedó mirando fijamente. Lástima no poder vocalizar -- pensó --

Siguió con la lectura del libro, sin poder evitar sonreír cada vez que recordaba la frase de Philippe -- Yo no me llamo --

-- Desire, ¿tienes hambre? -- le preguntó su abuela.

Desire se levantó, afirmó con la cabeza y pensó en la sopa asquerosa  que le esperaba para cenar. Era lo único que podía tragar.  ¡Si al menos la hicieran sabrosa! -- pensó --




















21.8.11

Cicatrices


Ryan entró en el apartamento. El primer trimestre en la Politécnica había pasado muy rápido.... demasiado rápido tal vez. La toma de contacto con los alumnos, no se le dio mal. Tenía un magnetismo especial para atraer la atención cuando hablaba y sabía como aprovecharlo. Su interés principal era que sus alumnos aprendieran de verdad.

Dejó el portafolios encima de la mesa. Sacó los exámenes para corregirlos. Conectó su ipod en los altavoces y miró por la ventana.

Pearl Jam – Black

-- Donde dices que te vas?

-- A Montreal

-- Volvemos a separarnos hermano. Igual vuelves casado ja ja ja!

-- No hagas bromas Philippe. Ahora no tengo ganas de pensar en mujeres.

-- Perdona Ryan, quería sacarte una sonrisa. Sé que no tienes muchas ganas de bromas.

Ryan hacía todo lo posible por superar la muerte de su hija y el abandono de su mujer.

-- Ha sido un mal año Philippe... también para ti. Lo superaremos.

Philippe no se atrevía a hablar de lo que pasó con Madeleine. Madeleine culpó a Ryan de la muerte de Alice y lo usó como excusa para dejarle por Dylan.

-- Si una mujer es capaz de hacer eso, mejor que no esté al lado de mi hermano -- pensaba Philippe.

-- ¿De cuánto tiempo es tu contrato?

-- Un año escolar prorrogable.

-- ¿Y tu empleo en Quimper? ¿Renuncias?

-- No tengo ganas de cruzarme con Dylan ¿entiendes?

Ryan se apartó de la ventana. Tomó los exámenes y empezó a corregirlos.  Le esperaba una larga noche. A ver qué tal se les dio a sus 46 alumnos. El también se probaba así el grado de eficacia de su método de enseñanza.

Mother Love Bone – Man Of Golden Words

-- Ojalá no me duela la cabeza -- pensaba mientras revisaba las respuestas de los alumnos y pasaba su mano por la frente buscando su cicatriz.

-- Ojalá... ojalá...












20.8.11

30 días al año


Desire y Philippe saltaban de roca en roca por la escollera. Al principio a Desire le faltaba confianza y agilidad, pero Philippe la cogía de la mano y le decía: -- No tengas miedo, no te pasará nada, yo te sujeto y no caerás. --

Sólo se veían un mes al año. El mes que Desire pasaba sus vacaciones en casa de su abuela. Y ese mes lo estrujaban hasta consumir el último segundo.

Tiger Army – Forever Fades Away

Desire aprendió a no llorar cada vez que recordaba a Philippe. Aprendió a no reflejar sus sentimientos a temprana edad. Las personas solían ser crueles y se mofaban cuando los sentimientos afloraban. Dejó de hablar de Philippe. Dejó de compartir sus pensamientos y sus sentimientos verbalmente. Le daba la impresión que la gente a su alrededor le molestara verla feliz. Se obligó a ser introvertida 11 meses al año.

-- ¿Has cogido bastantes cantos Philippe? --

Desire y Philippe aprovechaban cuando la marea estaba alta para hacer botar los cantos rodados desde la escollera.

-- Mira Philippe!!!! 3 veces... mi canto ha botado 3 veces!!!!

Philippe sonreía al ver sus logros,  a la vez que cogía otro canto y lo lanzaba con efecto a ras del agua.

-- 7 Philippe!!!!! Ha botado 7 veces!!!! Dime como lo haces... enséñame!

Entonces Philippe se ponía tras ella, le asía su diminuta  mano derecha, pasaba su brazo izquierdo por delante de su vientre hasta llegar a la cintura y dejar su mano allí sujetándola con firmeza y dulzura, flexionaba sus piernas y ella adoptaba a la vez la misma postura que él. Tiraba suavemente de su mano hacia sí hasta formar el ángulo necesario.

-- Ahora, lánzala con fuerza mirando hasta donde quieres que llegue.

Pero Desire no conseguía que botaran tanto sus cantos rodados. No tenía tanta fuerza como Philippe y su casi inválida y diminuta mano apenas podía sostener cada una de las piedras que lanzaba al agua. Pero ella no se daba por vencida. Philippe le inyectaba la confianza suficiente y sabía que algún día lo lograría.

Así iban pasando las horas hasta que empezaba a oscurecer. Se quedaban absortos viendo la puesta del sol. Cualquiera diría que estaban hechizados.

Entonces saltaban al agua y volvían a nado hasta la orilla.

-- No me alcanzas Philippe! -- le retaba Desire.

El era un experto nadador....unas veces llegaba él antes a la orilla y otras, la dejaba ganar.

Casi sin poder respirar, agotada por llegar antes que Philippe, se quedó tumbada en la arena para recuperar fuerzas.

-- Desire... ¿Quieres que vayamos mañana a remar ? --




http://youtu.be/--NyHw8rQ3I


19.8.11

El Océano desató la guerra en casa

Aún temblaba. Hacía frío. El silencio le rebotaba en sus tímpanos. Su respiración le ensordecía. No quería parpadear por no perderse ni una fracción de segundo. Tenía miedo de cerrar los ojos por si no los volvía a abrir más. El propio cansancio era como la morfina.

El rugir de las olas rompiendo en las rocas del acantilado, estallaban en su cabeza como si estuviera al borde del mismo. De nuevo oyó las piedras caer.

Air – Remember

Vagamente recordó el cielo gris. La brisa empezó a coger fuerza. Sintió las gotas de lluvia en su blanca piel. Un rayo en el horizonte ni siquiera le estremeció. Ojalá me parta un rayo! -- solía decir su hermano.

-- Cuidado con lo que pides Philippe! -- le decía su madre cada vez que pronunciaba la palabra Ojalá.

Ryan y Philippe entonces reían y susurraban a la vez: Ojalá! Ojalá! Ojalá!

Tembló al recordarlo. La voz de Philippe le sonó tan lejana.....

-- Philippe, Alice y yo iremos a navegar después de comer. ¿Vienes?

-- No puedo Ryan. Hoy es día de ensayo. Pero cuando termine, subiré a Pen Hir. Desde allí os veré.

Alice solía acompañar a su padre y a su tío a navegar a regañadientes de su madre. Siempre era el no por delante cuando Alice le decía a su madre que quería ir a navegar con papá y tío Philippe.

 Ryan siempre acababa convenciéndola. Sabía como hacer para que Madeleine cediera.  Lo que nunca consiguió en los 12 años que llevaban casados, fue convencerla a que saliera a navegar con él. Ni tan siquiera cuando eran novios consiguió remar para ella. Ella no compartía su afición con el mar.

En cambio Alice, había heredado la pasión de su padre y de su tío.

-- Me da igual que navegues desde niño. No quiero ni pensar si le pasa algo a la niña.

-- Madi, empieza a pensar que no le va a pasar nada. Siempre pensando en el mal, lo acabas atrayendo.

-- Tonterías. Si no va a navegar no corre peligro en el mar.

Philippe nunca se quiso interponer entre Ryan y Madeleine cuando les oía discutir. Nunca entendió porqué  su hermano se casó con Madeleine. No tenían nada en común. Salvo una hija.

Se conocieron cuando él se fue a París a estudiar a la Escuela Central. Volvió con el Doctorado de Ingeniería Naval, y casado con Madeleine.

Al año nació Alice.

Philippe, levantó la mirada y entre lágrimas pudo ver la silueta de Madeleine correr hacia él.

-- ¿Dónde están Philippe? ¿Qué ha pasado? Dime que no ha sido nada grave. Dime que están bien.

A Philippe no le salió la voz.

Madeleine se desmayó.

Josh Groban – War At Home