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25.9.11

[Paréntesis IV]






... la mayoría de la gente inicia las relaciones por los motivos “equivocados”: poner fin a su soledad, llenar un vacío, conseguir amor o tener a alguien a quien amar; y estos son los mejores motivos. Otros lo hacen para tranquilizar su ego, acabar con sus depresiones, mejorar su vida sexual, recuperarse de una relación anterior, o - lo creas o no - para aliviar su aburrimiento.
Ninguno de estos motivos funcionará, y a menos que con el tiempo tenga lugar algún cambio dramático, la relación no saldrá bien.


Si ambos estáis de acuerdo a un nivel consciente de que el objetivo de vuestra relación consiste en crear una oportunidad, no una obligación; una oportunidad de crecimiento, de autoexpresión plena, de elevar vuestras vidas a su más alto potencial, de subsanar cualquier falso pensamiento o idea que hayáis tenido de vosotros mismos, y de la unión final con Dios a través de la comunión de vuestras dos almas; si asumes este compromiso, en lugar de los compromisos que has asumido hasta ahora, la relación se habrá iniciado con muy buen pie, habrá tenido un muy buen principio.
Sin embargo, eso no garantiza el éxito.

Si quieres garantías en la vida, entonces no quieres la vida. Quieres ensayar un guión que ya haya sido escrito.
Por su propia naturaleza, la vida no puede tener garantías; de ser así, todo su propósito se vería frustrado.

Esta bien de acuerdo. Supongamos que he iniciado mi relación con este “muy buen principio”. ¿Cómo puedo mantenerla?

 Sabiendo y entendiendo que vendrán pruebas y momentos difíciles.
No trates de evitarlos. Dales la bienvenida. Agradécelos. Considéralos como unos magníficos dones de Dios; oportunidades gloriosas de hacer lo que has venido a hacer en la relación, y en la vida.
En esos momentos, esfuérzate en no ver a tu pareja como el enemigo, como la oposición.
En realidad, procura no ver a nadie, ni a nada, como el enemigo, o como el problema. Cultiva la técnica de contemplar todos los problemas como oportunidades; oportunidades de...

 ... lo sé, lo sé: “de ser, y decidir, Quien Realmente Eres”.

 ¡Exacto! ¡Veo que lo vas entendiendo!

 Sin embargo, todo eso me sugiere una vida bastante aburrida....
¿Cuándo aprenderé lo suficiente sobre las relaciones como para que las mías vayan sobre ruedas? ¿Hay alguna manera de ser feliz en las relaciones? ¿Acaso deben suponer constantemente una prueba?

 No tienes nada que aprender sobre las relaciones. Únicamente has de manifestar lo que ya sabes.
Hay una manera de ser feliz en las relaciones y: consiste en utilizarlas para el fin que les es propio, y no para el que tu les has designado.

Las relaciones son una prueba constante; constantemente invitan a crear, expresar y experimentar las más elevadas facetas de ti mismo, las mayoresvisiones de ti mismo, las más magnificas versiones de ti mismo. En ninguna otra parte puedes realizar esto de un modo más inmediato, efectivo e inmaculado que en las relaciones. En realidad, si no fuera por las relacionesno podrías realizarlo en absoluto.

Sólo a través de tus relaciones con otras personas, lugares y acontecimientos puedes existir (como una cantidad cognoscible, como algo identificable) en el universo. Recuérdalo: en ausencia de algo distinto, tú no eres. Eres únicamente lo que eres en relación a otra cosa que no es. Así es en el mundo de lo relativo, a diferencia del mundo de lo absoluto, en el que Yo habito.

Cuando entiendes esto con claridad, cuando lo comprendes en profundidad, entonces bendices intuitivamente todas y cada una de tus experiencias, todo encuentro humano, y especialmente las relaciones personales humanas, pues las ves como algo constructivo en su más alto sentido. Ves que pueden utilizarse, que deben utilizarse, que se utilizan (lo quieras o no), para construir Quién Realmente Eres.



Cuando las relaciones amorosas humanas fracasan (en realidad, las relaciones nunca fracasan, excepto en el sentido estrictamente humano de que no producen el resultado que quieres), es porque se habían iniciado por una razón equivocada.

(Por supuesto, “equivocado” es un término relativo, que significa algo opuesto a lo que es “correcto”, sea lo que sea. Resultaría más exacto, en vuestro lenguaje, decir “las relaciones fracasan - cambian - más a menudo cuando se han iniciado por razones no totalmente beneficiosas o que conduzcan a su supervivencia”.)

Entonces, te ruego que me digas: ¿qué promesas debo hacer en una relación?, ¿qué acuerdos debo cumplir? ¿Qué obligaciones comporta una relación? ¿Qué pautas debo buscar?

 La respuesta a esto es la respuesta que no puedes oír, puesto que te deja sin ninguna pauta y vuelve nulo y sin efecto cualquier acuerdo en el momento mismo de tomarlo. La respuesta es: no tienes ninguna obligación. Ni respecto a las relaciones, ni respecto a nada en la vida.

No puedes creer en una relación libre de obligaciones si no aceptas quién y qué eres realmente. A una vida de completa libertad tú la llamas “anarquía espiritual”. Yo la llamo la gran promesa de Dios.
Sólo en el contexto de esta promesa puede completarse el magnífico plan de Dios.
No tienes ninguna obligación en tus relaciones. Tienes únicamente oportunidades.

Escuche esto y, sin embargo, una y otra vez en mis relaciones me he dado por vencido cuando las cosas se han puesto difíciles. El resultado es que he tenido un rosario de relaciones, mientras que cuando era un chiquillo pensaba que tendría sólo una. Parece que no sepa qué es mantener una relación. ¿Crees que alguna vez aprenderé? ¿Qué he de hacer para que eso suceda?
 Haces que parezca que mantener una relación significa que esta ha sido un éxito. Procura no confundir la duración con el trabajo bien hecho. Recuerda que tu tarea en este planeta no consiste en ver cuánto tiempo puedes mantener una relación, sino en decidir, y experimentar, Quién Eres Realmente.
Esto no es un argumento a favor de las relaciones de corta duración; pero tampoco hay necesidad de que sean de larga duración.
Sin embargo, aunque no hay tal necesidad, se pueden decir muchas cosas de ellas: las relaciones de larga duración proporcionan notables oportunidades para el crecimiento mutuo, la expresión mutua y la mutua satisfacción; y ahí radica su propia recompensa.

¿Qué tiene de malo enamorarse perdidamente sin haber pensado en ello?

 Nada. Enamórate de tantas personas como quieras, si ese es tu deseo. Pero si vas ha establecer con ellas unas relaciones para toda la vida, tal vez quieras pensar un poco en eso.
Por otra parte, si disfrutas pasando de unas relaciones a otras - o, lo que es peor, manteniéndolas porque crees que”tienes que hacerlo” y, por tanto, viviendo una vida de callada desesperación -, si disfrutas repitiendo estas pautas de tu pasado, sigue haciendo lo que has hecho hasta ahora.













22.9.11

[Paréntesis III]





Metamorphosis Five - Philip Glass




La mayoría de la gente inicia las relaciones con las miras puestas en lo que puede sacar de ellas.
El objetivo de una relación es decidir qué parte de ti mismo quisieras ver “descubierta”; no qué parte de la otra persona puedes capturar y conservar.
Sólo puede haber un objetivo para las relaciones, y para toda la vida: ser y decidir Quien Realmente Sois.

Resulta muy romántico decir que tú no eras “nada” hasta que llego esa otra persona tan especial; pero no es cierto. Y, lo que es peor, supone una increíble presión sobre esa persona, forzándole a ser toda una serie de cosas que no es.



Al no querer “desengañarte”, trata con gran esfuerzo de ser y hacer esas cosas, hasta que ya no puede más. Ya no puede completar el retrato que te has forjado de él o de ella. Ya no puede desempeñar el papel que se le ha asignado. Surge el resentimiento. Y después la cólera.



Finalmente, para salvarse a sí misma (y la relación), esa otra persona especial empieza a recuperar su auténtico yo, actuando más de acuerdo con Quien Realmente Es. Y en ese momento es cuando dices que “realmente, ha cambiado”.



Resulta muy romántico decir que, ahora que esa otra persona especial ha entrado en tu vida, te sientes completo. Pero el objetivo de la relación no es tener a otra persona que te complete, sino tener a otra persona con la que compartir tu completitud.



He aquí la paradoja de todas las relaciones humanas: no necesitáis a una determinada persona para experimentar plenamente Quienes Sois, y... sin otro, no sois nada.



Aquí radica a la vez el misterio y el prodigio, la frustración y la alegría de la experiencia humana. Requiere un conocimiento profundo y una total voluntad vivir en esta paradoja de un modo que tenga sentido. Y observo que muy pocas personas lo hacen.



La mayoría de vosotros iniciáis vuestras relaciones en los primeros años de madurez, con esperanza, plenos de energía sexual, el corazón abierto de par en par y el alma alegre e ilusionada.



En algún momento entre los cuarenta y los sesenta años (y para la mayoría más pronto que tarde), renunciáis a vuestro más magnífico sueño, abandonáis vuestra más alta esperanza, y os conformáis con vuestras menores expectativas; o con nada en absoluto.



El problema es sumamente básico, sumamente sencillo; y, sin embargo, trágicamente mal interpretado: vuestro más magnífico sueño, vuestra más alta idea y vuestra más acariciada esperanza se había referido a vuestro amado otro, en lugar de a vuestro amado Yo. La prueba de vuestras relaciones se había referido al hecho de hasta qué punto el otro se ajustaba a vuestras ideas, y en qué medida considerabais que vosotros os ajustabais a las suyas. Sin embargo, la única prueba auténtica se refería al hecho de hasta qué punto vosotros os ajustabais a las vuestras.



Las relaciones son sagradas porque proporcionan la más grandiosa oportunidad en la vida - en realidad, la únicaoportunidad - de crear y producir la experiencia de tu más elevado concepto de ti mismo. 


Las relaciones fracasan cuando las consideras la más grandiosa oportunidad de crear y producir la experiencia de tú más elevado concepto de  otro.



Si dejas que, en una relación con otra persona, cada uno se preocupe de Sí mismo: de lo que Uno mismo es, hace y tiene; de lo que Uno mismo quiere, pide, obtiene; de lo que Uno mismo busca, crea, experimenta... todas las relaciones servirán magníficamente a este propósito, y a quienes participen en ellas.



Deja que, en la relación con otra persona, cada uno se preocupe, no del otro, sino sólo y únicamente de Sí mismo.



Parece una enseñanza extraña, ya que os han dicho que en la forma más elevada de relación uno se preocupa únicamente del otro. Pero Yo te digo esto: es el hecho de centrarte en el otro - de obsesionarte con el otro - lo que hace que las relaciones fracasen.

¿Qué es el otro? ¿Qué hace? ¿Qué tiene? ¿Qué dice, quiere o pide? ¿Qué piensa, espera o planea?

El Maestro entiende que no importa lo que el otro sea haga, tenga, diga, quiera o pida. No importa lo que el otro piense, espere o planee. Sólo importa lo que  hagas en relación con ello.
La persona que más ama es la persona que está más centrada en Sí misma.

Esa es una enseñanza radical...

No si la observas con atención. Si no te amas a ti mismo, no puedes amar a otro. 


Mucha gente comete el error de tratar de amarse a Sí mismo a través de amar a otro. Por supuesto, no se dan cuenta de lo que hacen. No se trata de un esfuerzo consciente, sino de algo que se da en la mente, a un nivel muy profundo, en lo que llamáis el subconsciente. Piensan: “Si puedo amar a otros, ellos me amarán a mí. Entonces seré alguien digno de ser amado, y, por lo tanto, Yo me amaré a mí mismo”.



El reverso de esto es que muchas persona se odian a sí mismas porque piensan que no hay nadie que las quiera. Se trata de una enfermedad; es el verdadero “mal de amores”, pues lo cierto es que sí hay otras personas que les quieren, pero no importa. No importa cuánta gente manifieste su amor hacia ellos; nunca es suficiente.



En primer lugar, no creen en ti. Piensan que tratas de manipularles, que tratas de sacar algo de ellos. (¿Cómo podrías quererlos por lo que realmente son? No. Debe haber un error. ¡Seguro que quieres algo! Entonces ¿qué es lo que quieres?)

Se cruzan de brazos, tratando de comprender cómo alguien puede realmente quererles. Así, no te creen, y emprenden una campaña para hacer que se lo demuestres. Tienes que demostrarles que les quieres. Y, para hacerlo, pueden pedirte que empieces a cambiar tu conducta.

En segundo lugar, si finalmente aceptan que pueden creer que les quieres, inmediatamente empiezan a preocuparse acerca de cuánto tiempo lograrán mantener tu amor. Así, con el fin de conservarlo, empiezan a cambiar su conducta.

De este modo, dos personas se pierden a sí mismas  - literalmente - en la relación. Inician la relación esperando encontrarse a sí mismas, y, en lugar de ello, se pierden a sí mismas.
Esta pérdida de Uno mismo en una relación es lo que provoca la mayor parte de la amargura en estas parejas.


For Your Own Benefit - Philip Glass

Dos personas se unen para compartir su vida, esperando que el todo será más que la suma de las partes, y se encuentran con que es menos. Se sienten menos que cuando estaban solos. Menos capaces, menos hábiles, menos apasionantes, menos atractivos, menos alegres, menos contentos...
Y ello es así porque son menos. Han renunciado a la mayor parte de lo que son con el fin de tener - y conservar - la relación.

Las relaciones nunca han tenido por qué ser así. Pero así es como las han experimentado la mayoría de las personas que conoces.
 ¿Por qué? ¿Por qué?
 Porque la gente ha perdido el contacto (si es que alguna vez lo tuvo) con el propósito de las relaciones.

Cuando has dejado de ver a los otros como almas sagradas en un viaje sagrado, no puedes ver el propósito, la razón, que se oculta tras toda relación.



El alma ha venido al cuerpo, y el cuerpo ha venido a la vida, con el propósito de evolucionar. Estáis en evolución; estáis en devenir. Y utilizáis vuestras relaciones con cualquier cosa para decidir aquello que queréis devenir.

Esa es la tarea que habéis venido a realizar aquí. Esa es la alegría de crearse a Sí mismo. O de conocerse a Sí mismo. O de llegar a ser, conscientemente, lo que uno quiere ser. Eso es lo que significa ser consciente de Uno mismo.

Habéis traído a vuestro Yo al mundo relativo para poder disponer de las herramientas con las que conocer y experimentar Quienes Realmente Sois. Y sois quienes os creáis en relación con todo lo demás.

Vuestras relaciones personales constituyen el elemento más importante en este proceso. Por lo tanto, vuestras relaciones personales son “tierra santa”. Prácticamente no tienen nada que ver con el otro, pero, puesto que implican a otro, tienen todo que ver con el otro.

 Esta es la divina dicotomía. Este es el círculo perfecto. Así, no constituye una enseñanza tan radical afirmar: “Bienaventurados los que se centran en Sí mismos, porque ellos conocerán a Dios”. Puede que no sea un mal objetivo en tu vida conocer la parte más elevada de Ti mismo, y permanecer centrado en ella.

Tu primera relación, pues, debe ser contigo mismo. Debes aprender primero a honrarte, cuidarte y amarte a Ti mismo.

Debes verte primero a Ti mismo como estimable para poder ver al otro como tal. Debes verte primero a Ti mismo como bienaventurado para poder ver al otro como tal. Debes verte primero a Ti mismo como santo para poder reconocer la santidad en el otro.

Si colocas el carro delante del caballo - como muchas religiones te piden que hagas -, y reconoces al otro como santo antes de reconocerte a ti mismo como tal, un día te resentirás de ello. 
Si hay algo que ninguno de vosotros puede tolerar es que alguien sea más santo que uno. Sin embargo, vuestras religiones os enseñan a considerar a los otros más santos que vosotros. Y eso es lo que hacéis, aunque sólo durante algún tiempo: luego los crucificáis.

Habéis crucificado (de una manera u otra) a todos mis Maestros, no sólo a Uno. Y lo habéis hecho no porque fueran más santos que vosotros, sino porque creíais que lo eran.
Todos mis Maestros han traído el mismo mensaje. No “yo soy más santo que tú”, sino “tú eres tan santo como yo”.

Este es el mensaje que no habéis sido capaces de escuchar; esta es la verdad que no habéis sido capaces de aceptar. Y esta es la razón por la que nunca os enamoráis realmente, auténticamente, de otra persona. Porque nunca os habéis enamorado realmente, auténticamente, de Vosotros mismos.

Así, deja que te diga algo: céntrate ahora y siempre en Ti mismo. Preocúpate de observar lo que  eres, haces y tienes en un momento dado, y no cómo les va a los demás.
No debes buscar tu salvación en la acción del otro, sino en tu re-acción.



La primera pregunta en cualquier proceso de interacción con otra persona es: ¿Quién Soy, y Quién Quiero Ser, en relación con ello?
A menudo no recordáis Quiénes Sois, y no sabéis Quiénes Queréis Ser, hasta que probáis algunos modos de ser. He aquí por qué resulta tan importante honrar vuestros sentimientos más auténticos.

Quién tenga oídos para oír, que oiga; pues te aseguro que en el momento crítico de toda relación humana, sólo hay una pregunta:

¿QUÉ HARÍA EL AMOR?

 Ninguna otra pregunta es importante, ninguna otra pregunta es significativa, ninguna otra pregunta tiene la menor importancia para nuestra alma.

Topamos aquí con un punto de muy delicada interpretación, ya que este principio de la acción basada en el amor ha sido muy mal interpretado y esta mala interpretación ha dado origen a resentimientos y enfados, lo cual, a su vez, ha hecho que muchos se apartaran del camino. 








21.9.11

[Paréntesis II]




La traición a ti mismo a fin de no traicionar a otro
es, de todas formas,  traición.
Y es la traición  más alta.

Shakespeare lo expuso en otra forma:

Para que vuestro propio Ser sea verdad,
y deba seguir, como la noche al día,
vos no podríais, entonces, ser falso
con ningún hombre.

Café Tacvba – Tengo Todo




Disfruta todo.
No necesites nada.
¿Incluyendo a la gente? Incluyendo a la gente. Especialmente a la gente. La necesidad de alguien es la forma más rápida de terminar con una relación


Pero a todos nos gusta sentir que se nos necesita.

Entonces, deja de hacerlo. Inclínate en cambio por sentirte no necesitado, ya que el mayor regalo que le puedes dar a otra persona es la fortaleza y el poder para no necesitarte, no necesitarte para nada.

En cuanto al decoro, esa sola palabra y el concepto conductual que la respalda han contribuido más para inhibir los mayores júbilos de hombres y mujeres que cualquier otro designio humano - excepto la idea de que Dios es punitivo -, la cual término la tarea.

El problema con el "decoro" es que alguien tiene que establecer los estándares. Eso significa, automáticamente, que la conducta está limitada, dirigida, dictada por los conceptos de otra persona, acerca de lo que debe brindar disfrute.
En cuestiones de sexualidad - como en todas las demás cuestiones - esto puede ser más que "limitante"; puede ser devastador.
No puedo pensar en algo más triste que un hombre y una mujer que sienten que les gustaría experimentar ciertas cosas, y después se reprimen porque creen que sus sueños, sus fantasías, ¡quebrantarían los "Estándares del Decoro"!
Fíjate, no es algo que ellos no harían, sólo es algo que va en contra del "decoro".
Y no sólo en cuestiones de sexualidad, sino en cualquier terreno de la vida, nunca, nunca, nunca, dejes de hacer algo simplemente porque podría infringir los estándares de decoro de alguien.
Si tuviese un engomado en el parachoques de mi automóvil, diría:
INFRINGE EL DECORO
Y, ciertamente, pondría ese letrero en cada dormitorio.

El "decoro" no tiene nada que ver con los valores relativos de "bien" o "mal". Todos coincidiríamos en que esta "mal" asesinar a un hombre, ¿pero es "malo" correr desnudo bajo la lluvia? Todos estarían de acuerdo con que esta "mal" enamorar a la esposa de un vecino, ¿pero esta "mal" que enamores a tu propia esposa, o que tu esposa te enamore en una forma particularmente deliciosa?
Rara vez el "decoro" se refiere a limitaciones legalistas sino, con más frecuencia, a cuestiones más simples de lo que se considera "adecuado".










18.4.10

Cautivos de Un Concepto -- original en inglés ya traducido al español


Muchos deseábamos poder terminar la lectura de éste libro.


Escrito en inglés y traducido al español gracias a la noble tarea desinteresada que han hecho unos compañeros y amigos. Numérico y Examinando. Cada uno de ellos hace una introducción personal en su respectivo blog del trabajo realizado, y que os animo a que descubráis por vosotros mismos todo lo que en sus sitios, por tratarse de blogs temáticos de los testigos de Jehová y la Sociedad Watchtower, revelan a los lectores.





No es nada fácil reconocer los errores. Errar es humano. Pero..... de sabios es cambiar de parecer -- así me decía mi abuela --

"Cautivos de un concepto" de Don Cameron es la lectura obligada para cualquier persona vinculada a los testigos de Jehová, que quiera reconocer humildemente que está errada, y poder aceptar ese error sin que eso suponga un trauma en su vida. Igualmente para los que ya reconocieron en su día que estaban errados.

Quizá tenéis conocidos testigos de Jehová. O familia. O aún lo sois.
Yo tengo conocidos testigos de Jehová. También familia. Fui testigo de Jehová activa. Hasta hace más de 15 años. Y me recomendaron la lectura de ése libro hace como dos años. Sólo que mi inglés..... deja mucho que desear. Ahora lo he podido terminado de leer.

Nunca he pretendido ataques personales hacia los testigos de Jehová, pero lamentablemente, muchos testigos de Jehová están negados al razonamiento con la biblia y aunque increíble que parezca, NI CON SU PROPIA LITERATURA. Y los testigos de Jehová, se sienten atacados personalmente cuando se quiere tratar con ellos asuntos que "no los tienen muy claros", tales como doctrinas modificadas, antiguos presidentes de la sociedad, fechas que no salen en la biblia, pero que dan por válidas porque así lo dice el cuerpo gobernante, etc....

El escritor Don Cameron, sugiere una manera de arreglárselas para la falta de predisposición de revisar las pruebas que tienen los testigos de Jehová. Debido a que los Testigos de Jehová se enorgullecen en la enseñanza, una manera de conseguir que ellos revisen las pruebas de que la Sociedad Watchtower no es la organización de Dios es pedirles que le enseñen sobre la historia de la organización.

Preguntad a cualquier testigo de Jehová acerca de los comienzos de los testigos de Jehová. Pedid que os lo enseñen. No hay mucho donde un testigo pueda buscar para responder tan sencilla pregunta. Pero hay. Y en sus propias publicaciones. Las que no consideran apóstatas.

Algunas de éstas ya están retiradas de la circulación, como el libro "Los testigos de Jehová en el propósito divino", el cual fue sustituido con "algunos ajustes" por el libro aún en curso "Testigos de Jehová - Proclamadores del reino de Dios". Éste, contiene toda la información requerida para permitir que un Testigo de Jehová enseñe la verdad sobre la organización de los testigos de Jehová y la Sociedad Watchtower que les representa.

Pero por curioso que parezca, en vez de sentirse orgullosos de mostrar rápidamente tal información, se suelen andar con evasivas. Una de ellas es que éste libro es para familias testigos de Jehová -- creo recordar que se recomienda un ejemplar por familia, y no sé porqué --

Si ése libro, conocido entre los testigos de Jehová como el libro "Proclamadores", lo usaran para hacer proselitismo, dudo que alguien deseara llegar a ser un testigo de Jehová. Y eso creo que lo saben. Por eso, no lo usan y pocos de los "nuevos" testigos de Jehová, o hijos nacidos dentro de la organización, realmente lo han leído.

No es un libro de los que se utilizan para "estudiar" en el estudio de libro, ni en el estudio con el amo/a de casa. ¿Porqué?

La entrada de hoy ayudará a facilitar la lectura en español del citado libro de Don Cameron. Y obtener respuesta a ese porqué.

Desearía que facilitara también a los que aún son testigos de Jehová adoctrinados por el cuerpo gobernante de la Sociedad Watchtower, a aceptar humildemente que seguir mandatos de hombres como doctrinas, es un error, un gran error. Sobre todo, si desea de todo corazón agradar a Dios en vez de a los hombres.

Una lectura sincera cotejando con la biblia y con las propias referencias que vienen citadas, ayudarán a reconocer que la verdad que proclaman los testigos de Jehová..... cambió muchas veces. Y que una verdad que viene de Dios, NO CAMBIA.

La entrada de hoy es gracias a los siguientes enlaces:

http://www.captivesofaconcept.com la página del escritor del libro, Don Cameron

http://www.godandscience.org/cults/captives_of_a_concept-es.html Crítica en español del libro hecha en el año 2006

http://testigoscristianosdejehova.blogspot.com/2010/04/terminada-su-traduccion-al-espanol.html Compañero que inició la traducción del libro, y así pude empezar a leerlo y que junto al editor del blog http://examinandolawatchtower.blogspot.com/2010/04/libro-cautivos-de-un-concepto-en.html la han podido concluir.

Si queréis DESCARGAR EL LIBRO

O leerlo ONLINE


Muchas gracias a los implicados.

Feliz semana entrante. Y Feliz lectura.